Experiencias de Fe - Suelo Sagrado de Guarapiranga (Brasil)

Cleide A. N. Becker

Johrei Center Rio Negro – Paraná (Brasil)

6 de Febrero de 2016

Tramos del Video:

“Siempre fui una persona explosiva, desobediente y egoísta, que causaba muchos conflictos en mi vida profesional y también en la convivencia familiar.”

“Por mi naturaleza celosa y posesiva, peleaba prácticamente todos los días con mi marido, lo que me provocaba inseguridad y problemas de baja autoestima.”

“Mi hijo menor tenía un grave trastorno y disturbios del sueño.”

“Ya había buscado diversos tratamientos médicos y varias religiones para resolver la situación de mi hijo, pero nada se resolvía.”

(En el Johrei Center) “Fuimos recibidos con mucha atención, recibimos Johrei y nos orientaron frecuentar durante 10 días seguidos para dar continuidad. En aquella noche, después de dos años de sufrimiento, yo y mi hijo pudimos descansar serenamente.”

“Los trastornos y disturbios del sueño de mi hijo se volvieron menos frecuentes. Él dormía más y mejor a cada día y fui sintiendo que una nueva vida estaba surgiendo para nosotros.”

“Finalmente empecé a sentir que había encontrado el camino que tanto buscaba, a pesar de aún no conocer profundamente las enseñanzas de Meishu-Sama. Entonces, con el deseo de expandir la Luz Divina y ayudar a las personas que estuviesen en estado de sufrimiento como yo, empecé a aprender más sobre las Enseñanzas de Meishu-Sama y en el mes de Junio de 2013, tuve el permiso de recibir el Ohikari (Medalla de la luz Divina).”

“Hoy puedo afirmar que mi vida cambió 180 grados. Gracias al Johrei, a las enseñanzas y a las dedicaciones para la felicidad del prójimo, me convertí en una persona más paciente, desapegada y menos ansiosa.”

 

Marcia P. M. Seabra

Johrei Center Ipanema – Rio de Janeiro (Brasil)

5 de Julio de 2015

Tramos del Video:

“Soy hija única y, desde los cuatro años de edad, sufro con dolores de cabeza. Fui a varios médicos al largo de la vida. Hice diversos exámenes y nunca consiguieron diagnosticar la causa de mi enfermedad.”

“Así, buscando alivio y solución, tomaba muchos medicamentos, que solo actuaban como paliativos. Esas crises surgían a cualquier momento y nublaban mi visión. Además, tenía muchos conflictos con mi madre, debido a sus amarguras y problemas.”

“Hace un año, relaté eses problemas a una amiga que es miembro del Johrei Center en Inglaterra e inmediatamente me aconsejó a buscar un Johrei Center cerca de mi casa.”

“A pesar de no conocer nada a respeto de la filosofía, resolví seguir su consejo y fui al Johrei Center. Al recibir mi primer Johrei, sentí una intensa luz y una fuerte sensación de calor en mi espalda. Fui atendida por el ministro, que me orientó a recibir al menos tres Johrei por día durante un mes y se comprometió a transmitirme por una hora.”

“Cuando le conté que toda mi familia sufría con dolores de cabeza (padre, madre y abuela), él me explicó sobre la influencia de los antepasados en nuestra vida. Como estaba muy agitada y deprimida, el ministro me dice que yo precisaba reconocer que mis antepasados se manifestaban en mí y me enseño como hacer la practica del Sonen.”

“Así, busqué seguir las orientaciones y después de una semana pasé a no sentir más dolores, empecé a dormir mejor, además de sentirme más calma y menos estresada. Después de 35 años de sufrimiento, fue la primera vez que eso ocurrió en mi vida. Pude sentir cuanto es especial la Luz Divina del Johrei, junto a practica del Sonen.”

“Entonces, continué a frecuentar el Johrei Center, poniendo en practica las orientaciones y, buscando cada vez más profundizarme en las Enseñanzas de Meishu-Sama. Comencé las clases de primeras nociones. Una de las clases más importantes fue la que se refería a la Felicidad, donde aprendí que precisamos cultivar un comportamiento espiritualista y altruista para ser feliz.”

“Así, en el día 30 de octubre, un mes y medio después de conocer la Institución, me convertí en miembro y fui otorgada con el Ohikari (Medalla de la Luz Divina).

De ahí en adelante, comencé a dedicar prácticamente todos los días en el Johrei Center.”

 

Antonio Ferreira Junior

Johrei Center Sao Carlos – Sao Paulo (Brasil)

1 de Febrero de 2015

Tramos del Video:

“Ha más o menos un año, pasaba por una profunda depresión, debido a varios problemas de relacionamientos en mi familia. Con eso, fui perdiendo las ganas de trabajar y, consecuentemente, nada iba bien en mi parte profesional”.

“Busqué la ayuda de un psiquiatra que me recetó muchos medicamentos que, a pesar de aliviar mi sufrimiento, no me libertaron de la depresión”.

“Llegué hasta procurar algunas religiones, pero nada me interesaba.”

“Confieso que, con 47 años de edad, me consideraba un ateo y creía que no había más salvación para mí. Así, llegué hasta el fondo del pozo, lo que me hizo intentar el suicidio”.

“Mi esposa, acompañando todo mí sufrimiento, comentó a respeto de mi problema con un compañero de trabajo, que es miembro del Johrei Center y nos invitó para conocer la Institución”.

“Al llegar, el miembro nos recibió con mucha alegría y luego después de recibir mi primer Johrei sentí un fuerte alivio”.

“Todo el peso y la angustia que me desaparecieron y, en ese momento, sentí una gran esperanza, mismo sin conocer profundamente el Johrei”.

“Fui orientado a ir treinta días para recibir Johrei y, con esa sensación tan buena, decidí hacer lo que me decían.”

“Luego después del segundo Johrei recibido, ya alcancé una gracia, que hizo con que mi situación financiera empezase a cambiar. Como trabajo en la construcción, no estaba dedicándome como debería. Pero, el día siguiente recibí dos propuestas de compra que se concretaron”.

“Con tantos cambios que ocurrieron en tan poco tiempo en mi vida, sentí que finalmente había encontrado el camino.”

“Entonces, me preparé y ingresé en la Institución, recibiendo el Ohikari en el mes de octubre de 2014. A partir de ese momento, comencé a transmitir Johrei en mi familia y profundizarme aún más”.

“Me desperté para la importancia de la Huerta Casera y empecé a practicarla en mi casa, plantando varias verduras y condimentos. En relación a la columna del Arte, conseguí practicarla en mi trabajo. Después de vender un inmueble, decidí preparar un jardín para el nuevo propietario. Me quedé muy contento en ver la alegría de la familia al ver aquel bello jardín”.

“Mi madre está muy contente con todo mi transformación, principalmente por haber encontrado la Institución, que viene ayudando a convertirme en un ser humano mejor”.

“Mi compromiso es empeñarme en transmitir el máximo de Johrei para muchas personas, con el verdadero sentimiento de que sean felices como soy hoy”.

 

Márcia M. Horita Lopes

Johrei Center Mogi das Cruzes – Sao Paulo (Brasil)

7 de Diciembre de 2014

Tramos del Video:

“Estoy casada y tengo dos hijos, de once y siete años. Mi hijo más viejo, Matheus, mi hijo mayor sufre desde los 5 años de constantes dolores de cabeza, irritación, nauseas y vómitos, que lo dejaban con ojeras y muy desanimado. Además de eso, su manera de ser era muy diferente, pues era muy serio y adulto, comparando a otros niños de su edad. No le gustaba mucho jugar, siempre quería hablar sobre su futuro y eso me preocupaba bastante.”

“La situación empeoró aún más cuando, en 2013, dejamos de vivir en la ciudad y fuimos a vivir en una hacienda. Mi hijo dejó que él odiaba vivir en aquella casa.”

“Resolví hablar con él y me quedé asustada y desorientada cuando simplemente me dijo que hasta pensaba en suicidarse. Jamás podría imaginar escuchar algo así, principalmente de un niño. Sabía de su infelicidad, pero no imaginaba que llegaba a tal punto.

“Al llegar por primera vez al Johrei Center, lo que me impresionó fue el hecho de que mi hijo parecía conocer el lugar desde hace mucho tiempo”.

“Después que recibimos Johrei, nos explicaron la importancia de dar continuidad para fortalecernos espiritualmente. Mi hijo salió mucho feliz del Johrei Center y me dijo que allí era su lugar, pues se sentía muy cómodo”.

“Empecé a percibir una importante mejora en su comportamiento y, principalmente, sentí que estaba en el camino correcto”.

“Finalmente pasé a verlo como un niño. Él comenzó a jugar con su hermano, a jugar al futbol, a correr, hasta quedarse sucio de barro. Lo que para muchas madres sería un desespero, para mí fue motivo de mucha alegría y hasta de emoción. Llegué a llorar viendo a él jugando en la hacienda”.

“Hoy, él no tiene más los síntomas que tanto lo afligían. Cuando aún tiene una dolor de cabeza, mejora prontamente al recibir Johrei”.

“Yo también noté el cambio que ocurrió dentro de mí. Antes de conocer la Institución, yo era una persona que sonreía externamente, pero mi corazón estaba lleno de tristeza, decepción y angustia. Llegaba del trabajo irritada y las personas de casa sentían miedo de mí”.

“Hoy, después de conocer al Johrei, soy mucho más feliz. Siento mi corazón liviano, soy más paciente. Mi familia notó ese cambio y, especialmente mi marido, dice que ahora hay mucho más armonía en nuestro hogar.”